Olivia Giacobetti (1966) es una de las perfumistas más influyentes e innovadoras de su generación. La perfumista francesa creció en un entorno artístico como hija del fotógrafo y artista Francis Giacobetti. Desde muy joven se sintió fascinada por el mundo de las fragancias y comenzó su carrera a los dieciséis años en Annick Goutal. Tras un periodo como perfumista asistente en Robertet, en 1990 fundó su propio estudio de creación, Iskia, desde donde desarrolló fragancias para casas como L’Artisan Parfumeur, Diptyque, Hermès y Guerlain.
Giacobetti obtuvo reconocimiento internacional por su estilo ligero y transparente, así como por su capacidad para traducir la poesía y los recuerdos en fragancias. Se la considera la perfumista que, en los años noventa, otorgó a la nota de higo un lugar destacado en la perfumería moderna. Sus creaciones icónicas Premier Figuier para L’Artisan Parfumeur y Philosykos para Diptyque se convirtieron en clásicos modernos e inspiraron a innumerables perfumistas. También fragancias como En Passant para Frédéric Malle y Dzing! para L’Artisan Parfumeur son elogiadas por su carácter original y casi impresionista.